lunes, 29 de septiembre de 2008

Escriba su historia - Cómo dejar de fumar

el humo contiene benceno y otras sustancias toxicascomo dejar de fumarCuéntenos su historia.
¿Es fumador o ex-fumador?
¿Quiere dejar el cigarrillo?
¿Qué método utilizó para dejar de fumar?







Capítulo 1: La promesa - Cómo dejar de Fumar

fumar ocasiona cancer pulmonar
¿Cuándo empecé a fumar?... eso ya no importa... (aunque creo que fue por allá en 1971 cuando tenía 15 años aproximadamente) .
El verdadero problema con el cigarrillo comenzó cuando me comprometí -sin saber por qué- a dejar de fumar... tal vez el compromiso lo hice como muchas de las cosas que he hecho a lo largo de mi vida: actuar por corazonadas por llamarlo de alguna manera (quizás yo sabía que el plazo que me había dado marcaba el momento justo para dejar de fumar).
El último día de cada año, como siempre, se aprovecha para hacer promesas y aunque nunca he sido partidario de hacerlas, en esta ocasión lo hice (creo que era el momento).
El 31 de Diciembre de 2006 mi mujer, mis hijos y algunos amigos hablaban sobre navidades pasadas, sin faltar el tema de las promesas que uno se hace para cada año nuevo; cuando me proponían que por qué no aprovechaba el cambio de año para dejar de fumar yo les respondía: "A partir del 2009"... (No sé de dónde sacaba tanta seguridad para afirmarlo, pero simplemente así lo sentía y estaba seguro que así sería).
Pasó el 2007 sin que le dedicara mucho tiempo a buscar la fórmula para dejar de fumar; cuando hablaba con alguien sobre la forma de hacerlo, no iba muy al fondo del método, pues consideraba que tenía bastante tiempo antes de que llegara el último día del 2008, día en el que vencía mi plazo y empezaba el 2009, año que para mí era sinónimo de las palabras "dejar de fumar".
Durante los primeros meses del 2008, empecé a tomar en serio mi promesa y más aún cuando alguien me la recordaba, sobretodo mis hijos a quienes no les quería fallar -por lo menos en eso, ya que en muchas otras les había fallado- (pero bueno... esa es otra historia).
La gente dice que lo único que se necesita para dejar de fumar es "voluntad" (Sé de muchos que un día dijeron "no vuelvo a fumar" y así lo hicieron; pero sé de otros que se lo han propuesto y después de meses o días u horas, vuelven al mismo círculo "vicioso". Yo mismo en una ocasión lo hice (dejé de fumar durante un buen periodo, aunque no tengo claro ni por qué me alejé del cigarrillo ni tampoco cómo volví); es extraño pero me di cuenta que eso había sucedido sólo un tiempo después cuando ya había vuelto a mi rutina. La llamo rutina porque me he dado cuenta que es una rutina; desde el momento en que me dediqué a averiguar realmente por qué fumaba, descubrí que en mi caso, lo hacía para ocupar el tiempo que me quedaba entre una actividad y otra o simplemente porque mientras hacía algún trabajo u oficio, sentía inconscientemente, que podía ir haciendo otra actividad (pues a lo largo de mi vida, todos los trabajos por los que me han pagado, me han parecido fáciles de hacer -al menos es lo que mi mente se ha creído siempre- así al principio dedique mucho análisis para comprender la labor que se me ha asignado). Y creo que moriré con la convicción de que todos los trabajos a los que me comprometa, serán fáciles (pues tampoco soy tan iluso de comprometerme con un trabajo que sepa que me va a quedar grande -así todas mis teorías tienen un margen de seguridad enorme-).
Por ejemplo, me sentaba, prendía el computador y mientras el aparato hacía su paseo normal hasta el momento de mostrarme la pantalla con el escritorio y sus íconos de rigor, encendía un cigarrillo (¡Qué más hacer mientras un computador prende! -eso creía mi inconsciente-, era tiempo que mi hiperactividad creía perdido y había que utilizarlo en algo).
busque ayuda para dejar de fumar
Descubrí eso y muchas cosas más, mientras buscaba la manera de dejar de fumar, pues me había comprometido a hacerlo... pero bueno, estaba conociendo al menos el por qué de muchas cosas que había hecho en mi vida y ni siquiera les había dado su verdadera importancia (Fumé esperando el amor, fumé esperando a que mis hijos nacieran, fumé trabajando, fumé bailando, fumé en el entierro de mucha gente... fumé... fumé). Cómo me gusta la tilde que lleva la palabra "fumé" -indica "pasado"-; indica que en el pasado me enamoré, tuve hijos, trabajé, me divertí, y perdí muchos seres queridos... pero lo más triste: nada de eso lo viví en primer plano, porque ¡estaba ocupado fumando!.
También descubrí que los fumadores son muy inteligentes.

Capítulo 2: Fumadores Inteligentes - Cómo dejar de fumar

como dejar de fumar"Creo que los fumadores somos muy inteligentes, pues somos capaces de hacer una labor manual, desarrollar una idea, crear un proyecto, dibujar, editar... hasta reparar un auto al tiempo que fumamos".
Buena tesis esta que tenía yo planteada en mis épocas de fumador (aunque hoy sigo pensando que soy un "genio", ya no baso mi tesis en la capacidad de fumar y hacer otra cosa). Cuando una situación se complicaba, hacía un alto, encendía un cigarrillo y luego de 10 minutos (tiempo que generalmente gastaba en fumarme un cigarrillo), retomaba el problema, normalmente con una posible solución; aunque hoy sé que la posible solución llegaba gracias a mi capacidad de análisis y no al humo que le inyectaba a mi organismo. Cuando estaba solo, me sentaba a pensar, acompañándome de un cigarrillo y viendo a mis ideas fluir a través del humo... hoy sé también que ese humo se llevó otras ideas, seguramente mejores; tal vez las cenizas que en el suelo quedaron, no eran otra cosa que grandes ideas que nunca alcanzaron a aparecer entre el humo.
Pero con una inteligencia tan grande, qué importaba que algunas ideas se quedaran, no en el tintero, sino en el cenicero; al fin y al cabo cuando prendiera un nuevo cigarro, habría más ideas (y menos neuronas -aunque eso de las neuronas todavía no era importante-).
Mi capacidad de análisis como fumador, me permitía también concluir que el tiempo que demoraba fumandome un cigarrillo, me evitaba un problema mayor cuando estaba comprometido en una discusión, una pelea, etc, pues eran diez minutos que tenía para reflexionar (porque sólo continuaba una discusión luego de haber finalizado totalmente mi cigarrillo -primero lo primero-).
Claro que no sólo en los problemas era necesario el cigarrillo; también era importante para hacer amigos, para compartir (al fin y al cabo si ofrecía cigarrillos a mis amigos, ellos me iban a devolver conocimiento, pues como decía mi tesis "estaba compartiendo con personas inteligentes").
Para mi fortuna, son más las neuronas con las que cuento, que las neuronas que quedaron en el cenicero, pues gracias a las que aún tengo, es que escribo estas líneas (por si no lo ha notado, la página anterior y esta, se leen en diez minutos cada una; es decir, un cigarrillo leyendo cada página). Porque el fumador es así (es mi teoría): muy analítico, detallista, etc, etc (cada etc. puede ser en este caso, sinónimo de inteligente).
Hey, a estas alturas, caigo en cuenta de que por el hecho de estar contando esta historia desde mi ángulo masculino, pareciera que he olvidado a las fumadoras; no es así: es simplemente (y ellas lo entienden, pues recuerden que fumador es sinónimo de "inteligente"), que todos (incuido "todas") los fumadores son prendidos con la misma candela; así que no hay necesidad de separar por géneros.
Y como todo ser inteligente, tenía que encontrar las causas reales que me llevaban a fumar y que me provocaban ansiedad cuando no lo hacía o no lo podía hacer, por estar en lugares en los cuales era prohibido fumar.
fumar en embarazo ocasiona danos al bebe
Como ya sabía que fumaba al tiempo que hacía otra cosa, empecé por aislar el cigarrillo de las demás actividades que realizaba, es decir, leía y después fumaba (antes, mientras iba leyendo, iba fumando), trabajaba en el computador y después me sentaba a fumar. Así empecé a tomar conciencia de que estaba fumando (y a darme cuenta de cuántos cigarrillos me fumaba realmente en el día, pues antes, ni recordaba si acababa de fumar y simplemente encendía otro). Ya fumar era una actividad independiente.
Concluí que me fumaba 24 cigarillos diarios en promedio, lo cual me indicaba que consumía aproximadamente 2 cigarrillos en 1 hora (había que descontar las horas de comida y sueño; las de trabajo y demás actividades no descontaban mucho, pues las compartía con el cigarrillo).
El hecho de haber creído que los fumadores "eramos" inteligentes, me serviría más adelante en mi propósito de dejar de fumar (aunque inicialmente fue una promesa, poco a poco se iría haciendo un reto para conmigo mismo y se convertiría en una decisión voluntaria).
Y con esas conclusiones, decidí hacer los primeros ensayos.